El Procurador General de Chubut Jorge Miquelarena, habló en Malas Lenguas y se refirió a distintos temas, destacando el avance en la lucha contra el narcomenudeo, la necesidad de recursos, el uso de celulares en cárceles y la polémica por el caso Gamarra.
Sostuvo que actualmente existe un compromiso concreto por parte de la provincia para abordar esta problemática. “Hoy vemos un interés real por combatir el narcomenudeo”, afirmó. Advirtió que la aplicación de la ley de desfederalización presenta serias dificultades. “Las provincias no han recibido fondos para hacer frente a esta tarea, y las investigaciones demandan mucho dinero, especialmente en delitos vinculados al narcotráfico”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la respuesta no debe centrarse únicamente en la persecución penal. “Antes de la investigación y la punición, hay que trabajar en prevención y salud. Es clave difundir y trabajar en campañas serias para prevenir”, agregó.
Miquelarena también destacó el acompañamiento político a nivel provincial y nacional. “Hay un interés del gobernador Ignacio Torres y del Ejecutivo Nacional, con el ministro de Justicia Mahiques, para avanzar en este tema”, indicó.
Por otro lado, el Procurador se refirió al debate sobre el uso de teléfonos celulares en las cárceles. “Hay que avanzar en restricciones, pero sin vulnerar el derecho a la comunicación de las personas privadas de la libertad”, sostuvo.
Finalmente, habló sobre la polémica generada por el presunto intento de coima a la fiscal Gamarra, “Tengo muy claro quién filmó el video y por qué. Desconfiaban del abogado y tenían sus razones”, aseguró. En ese marco, explicó que su nombre fue mencionado de manera incorrecta en la difusión del caso. “Se mezclaron muchas cosas y se usó mi nombre en falso. Por eso pedí que se investigue todo para que se conozca la verdad”, afirmó.
Además, desmintió versiones sobre vínculos personales con uno de los involucrados. “No tengo nada que ver. Por eso me presenté y pedí al fiscal jefe Omar Rodríguez que investigue a fondo”, concluyó.