El primer hecho, ocurrió el 24 de febrero de ese año en un local comercial del barrio Cerro Solo, cuando un adolescente de 14 años se presentó en una comisaría acompañado por su madre y confesó haber sido el autor del disparo que terminó con la vida de un comerciante de 40 años.
Según la investigación, el menor y un joven de 21 años ingresaron al almacén y le pidieron al dueño dinero en efectivo a cambio de una transferencia mediante Mercado Pago. Ante la negativa del comerciante, se retiraron, pero regresaron una hora más tarde. En ese momento, el adolescente efectuó un disparo que impactó en la nuca de la víctima, quien permaneció internada varios días en grave estado hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento.

En el marco de la causa se realizaron cinco allanamientos, donde se secuestró un revólver calibre 32, municiones y prendas de vestir vinculadas al hecho. El joven de 21 años también se presentó ante la Policía y quedó detenido como presunto coautor.
Conmoción en Camarones

El segundo homicidio se registró a unos tres kilómetros de la localidad de Camarones, sobre la ruta provincial Nº 1. Tras una discusión entre dos vecinos, uno de ellos -un hombre de 40 años oriundo de la localidad- recibió un golpe contundente que le provocó la muerte.
Dos testigos presenciales alertaron de inmediato a las autoridades y solicitaron asistencia para la víctima. Gracias a esos testimonios, el caso avanzó rápidamente y se detuvo al presunto agresor, también de unos 40 años, cuya identidad no fue difundida.