Así lo manifestó el director de la Fundación Padre Corti luego de la misa que se realizó para conmemorar los 10 años del fallecimiento del cura.
En diálogo con Radio de Camioneros, José Antonio Goyenechea, recordó lo influyente que fue el cura en las personas que lo conocieron. “Sin duda dejó una huella imborrable en Comodoro con chicos que no tenían posibilidades de estudiar y hoy son grandes profesionales”, dijo.
Y agregó: “Aunque se recuerda el fallecimiento es con una alegría porque es una semilla que se plantó y sigue floreciendo. Nos acompañó muchísima gente”.
Por último, se refirió a las actividades que vienen realizando desde la fundación. “Hay lugares para 120 personas de capacitación y todos los años se presentan 300, por eso la preocupación es aumentar los talleres para que se pueda incrementar la capacidad”, expresó.