El referente de la Asociación Hotelera Gastronómica de la Patagonia Central, Juan Manuel Fernández, describió un panorama crítico para el sector comercial en Comodoro Rivadavia, con una fuerte caída en las ventas y una menor circulación de clientes.
Fernández señaló que la situación no es nueva y que se arrastra desde el año pasado, con comercios que ya venían debilitados y que hoy enfrentan mayores dificultades para sostenerse. En ese contexto, remarcó que varios cierres recientes no sorprenden dentro del sector. “Todos sabemos cómo está el mercado. La gente ya no tiene la misma capacidad para salir a consumir, ya sea a cenar o almorzar afuera, y eso impacta directamente en los negocios”, explicó.
“Detrás de cada negocio que cierra hay emprendedores que apostaron por la ciudad y también trabajadores que pierden su fuente de ingreso. Es una situación muy triste”, sostuvo.
El dirigente vinculó además la crisis con la caída de la actividad petrolera y el perfil de la ciudad como destino corporativo. “Al bajar la cantidad de trabajadores que llegaban por la actividad, también cae el movimiento en hoteles y gastronomía”, indicó.
Frente a este escenario, explicó que muchos comercios intentan sostenerse con promociones, descuentos y distintas estrategias, aunque reconoció que “las ventas siguen estancadas y muy bajas”.
En cuanto a posibles soluciones, planteó la necesidad de reducir la carga impositiva y los costos fijos para el sector. “No se pueden seguir aumentando precios porque la gente no responde, entonces hay que buscar otras herramientas para sostener los negocios”, afirmó.
También propuso repensar el desarrollo de la ciudad con una mirada más turística, potenciando recursos locales y mejorando condiciones para visitantes. En ese sentido, mencionó la importancia de ordenar el centro, facilitar el acceso a hoteles y promover atractivos naturales y servicios.
Finalmente, Fernández consideró que la crisis actual obliga a adaptarse a una nueva realidad económica. “Estamos en un momento crítico. Todo lo que sea generar herramientas para sostener a los emprendedores es bienvenido, porque cada comercio que cierra implica pérdida de trabajo en la ciudad”, concluyó.