El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, destacó el avance de la obra del astillero en Comodoro Rivadavia, una infraestructura estratégica para la industria naval que, tras más de 20 años de anuncios inconclusos, comienza a materializarse.
“Hoy ya es una realidad”, aseguró el mandatario al recorrer los trabajos, donde se ejecutan tareas clave como la colocación de más de 140 pilotes y la instalación de los motores del sistema Syncrolift, fundamentales para el funcionamiento del complejo.
Torres subrayó que la obra permitirá operar hasta cinco barcos de gran porte en simultáneo, tanto en tareas de reparación como de construcción, lo que posicionará a la ciudad como un nodo central en la actividad portuaria y naval del país.





Según precisó, el proyecto ya alcanza un 60% de avance y se espera que durante el segundo semestre del año comiencen a ingresar los primeros buques para su mantenimiento en seco. “Se están cumpliendo perfectamente los plazos establecidos”, remarcó.
El gobernador también puso el foco en el impacto económico y laboral de la iniciativa: actualmente genera más de 50 puestos de trabajo, con una proyección de superar los 300 empleos directos e indirectos una vez que esté en pleno funcionamiento.
“Esto no es solo una decisión política, sino el resultado de una ley de fomento a la industria naval que logró consenso y que hizo viable una actividad clave”, explicó, al tiempo que destacó el acompañamiento del sector privado y de la Cámara de Industria Naval.
En ese sentido, afirmó que la obra implicará una inversión superior a los 15 millones de dólares y tendrá un efecto multiplicador en la economía local, impulsando servicios complementarios como la metalmecánica y la logística. “Va a cambiar la matriz económica de Comodoro y le va a dar al puerto una centralidad que nunca tuvo”, sostuvo.
Por otro lado, Torres también se refirió al caso de Ángel: “Los asesinos tienen que estar presos y pudrirse en la cárcel”. En esa línea, consideró acertada la prisión preventiva mientras avanza la investigación y no descartó que se analicen responsabilidades dentro del sistema judicial. “Si hubo errores o negligencias, tiene que haber consecuencias. No puede quedar en la nada”, concluyó.