El diputado nacional José Glinski se mostró a favor del desarrollo minero como alternativa productiva, aunque dejó en claro que su impulso debe estar acompañado por controles estrictos, transparencia y consenso social.
Al aire de la Radio de Camioneros, y consultado entre otros temas por la sanción de la reforma a la ley de glaciares, el legislador abordó de lleno el debate sobre la actividad minera, y resaltó que “puede ser una oportunidad concreta para generar trabajo y desarrollo en regiones que hoy tienen pocas alternativas”.
Lejos de esquivar la discusión, Glinski fue directo: “No podemos seguir negando el debate. El mundo demanda recursos y la Argentina los tiene. La pregunta no es si lo hacemos o no, sino cómo lo hacemos”.
En esa línea, remarcó que el eje debe estar puesto en la regulación: “Si hay controles en serio, si hay participación de la comunidad y si hay transparencia, la minería es viable”.
El diputado también cuestionó las posturas rígidas que rechazan de plano la actividad. “Hay un ambientalismo que muchas veces se planta desde la negación absoluta, sin ofrecer alternativas reales. Así no se construye futuro”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que su postura no implica un aval irrestricto: “No se trata de habilitar cualquier proyecto a cualquier costo. Se trata de ser inteligentes, de cuidar el ambiente y al mismo tiempo generar oportunidades”.
Además, puso el foco en el rol del Estado: “El Estado tiene que estar presente, controlando, regulando y garantizando que los beneficios lleguen a la gente. Si no, es inviable”.
Glinski insistió en que el debate debe darse con madurez política: “Esto no se puede discutir con slogans. Necesitamos información, diálogo y decisiones responsables”.
Finalmente, dejó una definición que sintetiza su postura: “La minería bien hecha no es el problema; puede ser parte de la solución”.