La coordinadora de Ambiente en Trelew, Erica Colombani, confirmó que se avanza junto a concejales en la modificación de la ordenanza de baldíos y en la creación de una nueva normativa vinculada al arbolado urbano, conocida como “Treverde”.
En relación a los terrenos baldíos, explicó que se introducen cambios importantes en el sistema de tarifas, especialmente en lo que respecta a los módulos y el cobro de multas. Además, se redefine con mayor claridad qué se considera un terreno baldío y se establecen de forma más precisa las obligaciones de los frentistas en cuanto al mantenimiento.
Uno de los puntos centrales es que, en caso de incumplimiento, el municipio podrá intervenir directamente en la limpieza del terreno, ya sea con personal propio o a través de empresas contratadas. El costo de esos trabajos será luego imputado al impuesto inmobiliario del propietario. “Esto permitirá dar respuesta a una problemática frecuente, evitando que los terrenos permanezcan en estado de abandono”, señaló Colombani.
Por otra parte, la ordenanza “Treverde” fue completamente reformulada, lo que implicó la derogación de la normativa anterior. Entre los principales cambios, se detallan con mayor precisión las responsabilidades de los frentistas respecto al arbolado urbano, especialmente en lo referido a la plantación, mantenimiento y poda.
La nueva reglamentación establece criterios claros sobre qué especies pueden implantarse según el ancho de vereda, con el objetivo de evitar daños en infraestructura urbana como veredas o calzadas. También se fija un calendario de poda y se determina la responsabilidad del frentista en la disposición de los residuos generados.
Además, se incorpora la obligación de generar espacios verdes en superficies mayores a 5.000 metros cuadrados, como en el caso de grandes desarrollos comerciales. Esta medida se articula con el plan de uso de suelo aprobado el año pasado, promoviendo una mayor forestación en sectores de gran escala.
Desde el área de Ambiente destacaron que estas modificaciones buscan ordenar, actualizar y hacer más efectiva la normativa vigente, mejorando tanto el cuidado del entorno urbano como la calidad de vida de los vecinos.