Así lo expresó Analía Almeida, propietaria de una reconocida chocolatería de la ciudad, quien señaló que “todavía es temprano para evaluar cómo vienen las ventas”, aunque remarcó que “como todos los años, la mayor parte del movimiento se da sobre el final”.
En ese sentido, explicó que ya comenzaron a registrarse algunas compras anticipadas, principalmente de personas que viajan o que buscan enviar regalos, pero insistió en que el fuerte se concentra en los días previos. “La gente siempre compra a último momento”, resumió.
En cuanto a los precios, indicó que se mantienen relativamente estables en comparación con el año pasado. Los huevos más pequeños parten desde los 3.600 pesos, mientras que opciones medianas rondan los 6.000 pesos o más, dependiendo del tamaño y la calidad del chocolate.
Respecto al comportamiento de los consumidores, Almeida advirtió un cambio marcado por la situación económica. “La gente no deja de comprar, pero compra menos o elige productos más chicos”, explicó. No obstante, destacó que el chocolate sigue teniendo buena aceptación, incluso por su perfil saludable en algunas variantes como el cacao amargo.
Con más de tres décadas en el rubro, la comerciante reconoció que el contexto actual es complejo. “Es triste, es difícil, pero hemos pasado muchas crisis y nos adaptamos”, afirmó, al tiempo que expresó su deseo de una mejora general para el sector.
Finalmente, dejó un mensaje en el marco de la celebración: apostar al encuentro familiar y mantener la tradición, más allá del contexto económico. “No hace falta que sea algo grande o caro, puede ser algo simbólico, pero que esté presente para los chicos”, concluyó.