Este 20 de marzo se cumplen diez años de la trágica muerte del bombero voluntario Iván Gramajo, quien perdió la vida mientras combatía un incendio en un local gastronómico de la costanera de Comodoro Rivadavia. Su fallecimiento dejó una huella imborrable en el cuartel y en toda la comunidad, convirtiéndose en uno de los episodios más dolorosos para el cuerpo de Bomberos Voluntarios en la ciudad.
El actual presidente de la institución, Felipe De Marco, recordó aquel momento como un antes y un después: “El destino nos marca. Es una pérdida que nos marcó como bomberos porque fue un accidente grave que no teníamos hace tiempo”.
En ese sentido, destacó que desde entonces se reforzaron valores fundamentales dentro del cuartel: “Tratamos que la empatía y la humildad estén siempre presentes en los voluntarios. La pérdida de vida es parte de nuestro oficio y siempre estamos para la sociedad”.

Por su parte, el padre del bombero Luis Gramajo, expresó el dolor que aún persiste con el paso de los años: “Los años pasan y cuesta sacarse de encima este momento”.
También recordó a su hijo como una persona trabajadora y solidaria: “Tenía tres trabajos, era laburante y no tenía problemas en ayudar a la gente. Su bondad y carisma hicieron que todos lo recuerden bien y estén presentes todos los años cuando se cumple un nuevo aniversario de su fallecimiento”.
Según relató, Luis tenía una fuerte pasión por la cocina, pero su camino lo llevó a convertirse en bombero: “Se encontró con ser bombero por otra circunstancia de la vida y abrazó este oficio hasta el final”.