El fiscal Facundo Oribones habló en ''Malas Lenguas'' y confirmó que la muerte de Bernardino Villarroel, inicialmente investigada como un posible incendio accidental en su domicilio, fue en realidad un homicidio.
Según explicó el funcionario judicial, en un primer momento la investigación se inició a partir de un incendio registrado en la vivienda de la víctima, donde se barajaba la hipótesis de un accidente doméstico o una posible intoxicación por monóxido de carbono. Sin embargo, los resultados de la autopsia realizados en las últimas horas cambiaron el rumbo de la investigación.
“Luego de ver la autopsia confirmamos que el cuerpo presentaba golpes y que esa fue la causa de la muerte, no el incendio ni la intoxicación por monóxido de carbono”, señaló Oribones.
Incendio intencional para borrar pruebas
De acuerdo con la hipótesis que maneja la Fiscalia, el incendio habría sido provocado de manera intencional.“Hubo personas que prendieron fuego el domicilio con la intención de borrar pruebas”, indicó el fiscal, quien agregó que ahora el caso se investiga formalmente como un homicidio.
Búsqueda de testigos
En esta etapa de la causa, la fiscalía trabaja en la recolección de testimonios de vecinos y posibles testigos que permitan reconstruir lo ocurrido. “Esperamos recopilar información de vecinos y testigos para poder reconstruir el hecho”, explicó Oribones.
El fiscal también remarcó que no se descarta ninguna línea de investigación y que el equipo judicial se mantiene en contacto permanente con distintas áreas para avanzar en el esclarecimiento del caso.