El secretario de Ambiente de la Provincia del Chubut, Juan José Rivera, sostuvo que la actividad petrolera no fue el origen de los deslizamientos registrados en la ladera sur del Cerro Hermitte, y explicó que los movimientos del suelo en ese sector responden a condiciones de inestabilidad geológica natural documentadas desde hace más de un siglo.
Según detalló, existen registros históricos de deslizamientos previos a cualquier explotación hidrocarburífera, con eventos documentados antes de 1918 y otro ocurrido en 1969. La actividad petrolera en el área, en cambio, se desarrolló entre 1922 y la década de 1940, es decir, con posterioridad al primer deslizamiento registrado, y cesó hace más de 80 años.
Las afirmaciones del funcionario se apoyan en estudios técnicos oficiales elaborados por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) en 2003, que caracterizan a la ladera sur del Cerro Hermitte como una zona geológicamente inestable por causas naturales.
En esos informes, el organismo nacional recomienda expresamente no urbanizar ni realizar nuevas intervenciones en el sector, ya que cualquier modificación del terreno incrementa el riesgo de reactivación de movimientos de ladera.
Rivera indicó además, que solo se llevaron adelante tareas puntuales de abandono de pozos durante las décadas de 1990 y 2000. Según explicó, el cese definitivo de cualquier trabajo respondió tanto al avance de la urbanización como a la necesidad de no alterar el frágil equilibrio natural del área, en cumplimiento de las recomendaciones técnicas.
En la actualidad, no existe actividad hidrocarburífera en el sector, y los propios informes técnicos advierten que la presión derivada del crecimiento demográfico (movimientos de suelo, tendido de cañerías, riego y construcciones) resulta perjudicial para una zona con antecedentes históricos de inestabilidad geológica.
De acuerdo a los estudios especializados, cualquier intervención adicional sobre la ladera sur del Cerro Hermitte aumenta la probabilidad de nuevos deslizamientos, independientemente de actividades productivas desarrolladas en el pasado, en un área que ya presentaba riesgos naturales antes de su urbanización.